jueves, 4 de febrero de 2016

Tenerla en mente pero no sacarla: ni con saliva.

tengo en mente cómo será la novela, pero me cuesta concentrarme en cómo sacarla de mis sesos.

«4:27 de la madrugada y despierto afectada por el movimiento y el crujir de las paredes metálicas. la oscuridad empapando el panorama y muy poca paciencia para preguntar si es que me encuentro bien cuando pasan a lado mío en el pasillo que conecta a las cabinas del capitán. las cosas se han puesto malas desde que no hay forma de comunicarnos a tierra: el teléfono a muerto y creo que el telégrafo jamás funcionó. semana y media sin saber de junjie y de su vida en nueva york; de mi hija tampoco sé nada desde hace un año. con la corrupta mentalidad de su marido y la familia con la que se matrimonió.

creo que abordar el barco no ha sido mi mejor elección. (xaipa lleva tres años sin salir del coma.) tomar la dirección de la empresa a la cual detesto, convivir con los socios que tampoco tienen la mejor imagen de mi persona para consolidar proyectos. las firmas, las juntas, las llamadas y ahora los viajes. en barco. con gente que no conozco pero resulta que soy responsable de ellos. de los setenta.

esa voz...

tener 59 años y soportar las presiones de los socios. de vladlena, la mujer que es más joven que yo y lleva a su cargo dos empresas ferroviarias capitales de la industria en rusia. con un carácter amenzante, me siento cohibida y confundida; ¿en qué momento una mujer como ella puede verme a mí como su igual? yo ya no tengo la paciencia para hacerme la fuerte ante las decisiones empresariales. dejaría todo por quedarme con mi esposo; aunque tampoco es que lo desee. tampoco es que no lo ame, simplemente es algo honorable pasar los últimos días juntos. la empresa es como un hijo que jamás quise tener y hasta este momento tengo que seguir cuidando de él. demandante, severo y con poca estabilidad emocional.

se parece a mí.

ayer desperté más temprano. sentí las nauseas y no pude conciliar sueño. me cansé de estar acostada y fue en el momento en que me incorporé cuando los ví, frente a mí. sus cabezas redondas, brillando el ras de su piel con el reflejo de la luz gélida que atravesaba las portas. los ojos brillantes, como las criaturas que viven de noche y reflejan luz con las pupilas. en silencio, esperando mi movimiento. si fue un sueño, si es que me desmayé de la impresión o simplemente es el cansancio el que me hace recordar eso... pero la voz, sigue ahí. no sé qué diga, ni sé quién sea, pero por más que logro entender y no esté segura de qué me incite a seguirla, me paraliza salir a proa. mirar el mar negro, furioso que revienta con el barco. el cielo que se consume en el horizonte pro que jamás separa sus fauces con las del mar. y la inmensidad que no me deja discernir tranquila, si es que nos deja avanzar o nos engulle hasta separarnos del mundo. ¿qué tan lejos puede quedar rusia?»

y bueno, hasta ahora y en pocas palabras es lo que tengo seguro de qué va a llevar. también habrá sexo, supongo. toda historia de muerte y ansiedades lleva sexo.

Primera.

la cosa es así:

hace siete años que inicié con un tratamiento fallido. nada fuera de lo común, pero la agobiante tarea de tener que escribir para desaforar los sentimientos... bueno, que es eso lo que me ha causado conflicto en las terapias con los psiquiatras y con la gente que me dice que escribiendo lograré algo.

si es que logro algo, ojalá tenga que ver con dinero. que quizá desahogarme con nadie, que me lean los que pierdan tiempo fácil o quieran encontrar con qué burlarse... me sudan el forro del... bueno, la verdad me importa poco. lo que sí me importa es tener que escribir por que sí. soy un frustrado hijo de la generación de barker, con la cara de chato y con el humor de chirbes. miren, que eso no lo digo yo, sino que ya es una criteria que atesoro por lo que dice la gente que me ha tratado ─ni bien, ni mal, sólo me han tratado─ y me consta, por que me gusta como se me viste y también que abad faciolince me mire con ojos de mala gana. también lo he tomado como halago.

sumergido en una depresión cada vez más atiborrante, me la he vivido en el gimnasio este mes y  he producido la gran cosa aunque tenga la deuda hasta el cuello y muy poca venta. me recuerdo mucho que cuando empecé con el negocio, me miraba siendo todo un panadero exitoso; que la gente me iba comprar lo de toda una semana. las hogazas tostadas, gigantes como las que hacía para los restaurantes donde me explotaban y pagaban con tanta educada miseria, esos panes serían los mismos que acá vendería. pero ná: que ni gana tengo de trabajar, me acabo los insumos y sólo me he concentrado en qué hacer para perder el tiempo y no pensar en el tema.

hace tanto que no me excito con nada: ni a lo sexual y ni a lo emocional. anhedonia pura. aunque me dió el gusto eterno verlos tampoco es que me de la gana repetir de nuevo ese día. de pleito, tirria con _______ y con tanta discordia por haber abandonado el trabajo de aquél día; que se me fue la luz y los del localito de a lado con una mala leche de que yo era responsable. tanto dinero invertido en el concierto y yo con que no me hallaba del disgusto. me siento todavía terrible por haber provocado tanto conflicto de algo que resultaba ser mi regalo. tampoco conecto con esos coqueteos que me mandan por como me veo cuando voy a cerrar tratos o de los conocidos que me dicen que me veo mejor. no hay ni tantito morbo en las pornos cortas que salen de vez en vez del tumblr. estoy peor que adulto de cuarentas, divorciado y deprimido.

me pasa también que cada año me formo de metas: el ante pasado fue de recobrar salud y libros de cocina; el pasado, fueron los libros de escritores que consagré con mi específico y desatinado gusto. como de aquellos que escriben guarro y me sacan de la cotidianidad pensando en que podría ser yo uno de sus personajes: mal gastado, llevado a una vida de adolescente eterno y de poca suerte. y este año, tendrá que ser el del cine. me he puesto a meta ver más cine que lo normal. al menos unas siete películas al mes y saber de qué van. no mirar por mirar, sino tener algo con qué entenderles: seguir críticos que me impongan detalles que ni en la consciencia de un magio pudiera yo captar. reseñas foráneas, directores de consagración europea; cinematógrafos con la pericia de un pintor... tanta cosa qué comer de cultura y a veces ni con gana de hacerlo. seguir en facebook, leyendo estupideces y bloqueando o dándole unfollow a cada individuo para que sus estados no aparezcan en mi timeline.

también la meta es que logre hacer que mi panadería sea el sustento, pero resulta que muchas veces, me causa tanta muerte estar encerrado en mi negocio; sin nadie que guste siquiera de probar a buena gana sin tener este afán facho de que para un pan, una concha y no un brioche de sarraceno y todas esas mamadas de pan de artesano. a veces ni yo me la creo.

pero hay gente que me cautiva, como aquel doctor amigo de mi mamá. tan joven y tan bonachón; aunque me siento todo un adivinador y creo conocer a los de su tipo, que pasan en la tristeza por nada y al final sólo son como todos nosotros. pero su pasión ante la gente, su facilidad de desenvolverse emocionalmente y de contarte sus carencias o sus desgracias y mirarlo con chuzquedad.vivaracho, divertido. cin tanta gana mía de abrazarlo para contentarle cuando dice que no le va bien, pero sé que es algo pasajero y que al final seré detestable y sabotearé el consuelo y simplemente diré algo burdo para pasar la escena.

bueno, el resumen de enero. ¿voy bien?